La ceremonia celebró a los artistas que marcaron el último año musical, con triunfos históricos, diversidad de géneros y una fuerte presencia de voces globales.
La 68ª edición de los Grammy Awards celebró lo mejor de la música en Los Ángeles, con momentos que quedarán en la historia del certamen. Bad Bunny hizo historia al ganar el Álbum del Año por Debí Tirar Más Fotos, siendo el primer álbum íntegramente en español en llevarse este honor.


Billie Eilish se coronó con Canción del Año por Wildflower, mientras que Olivia Dean fue reconocida como Mejor Artista Nuevo, marcando un debut sobresaliente en la escena musical.



Kendrick Lamar brilló como uno de los grandes ganadores de la noche, llevándose múltiples premios, incluido Record of the Year por Luther junto a SZA, y consolidándose como uno de los artistas más galardonados de su generación.
Otras figuras que destacaron incluyen a Lady Gaga, premiada por su álbum Mayhem, y Lola Young, que obtuvo el Grammy a la Mejor Interpretación Pop Solista con Messy tras su regreso tras un descanso por salud.

Fue una noche que celebró diversidad, talento internacional y momentos que reflejan la evolución de la música en todas sus formas.