La icónica firma de belleza vuelve al mercado con una colección renovada que apuesta por el color, la creatividad y la autoexpresión, marcando uno de los regresos más esperados de la industria beauty.
Lejos de apostar por una reedición de sus antiguos éxitos, la marca presenta una nueva etapa inspirada en la creatividad, la diversión y la libertad de experimentar con el maquillaje.
Originalmente lanzada en 2013 y descontinuada en 2021, la firma se convirtió en una de las favoritas de los amantes de la belleza gracias a sus fórmulas innovadoras y su propuesta estética. Ahora, bajo una nueva alianza con Coty, Marc Jacobs Beauty vuelve con una identidad renovada que busca conectar tanto con sus seguidores de siempre como con una nueva generación de consumidores.
La colección debut incluye productos para ojos, labios y rostro, desarrollados bajo el concepto de Joyride Sensoriality, una filosofía que entiende el maquillaje como una experiencia que involucra textura, color y emoción. La propuesta apuesta por acabados vibrantes, fórmulas de alto rendimiento y una estética más lúdica y expresiva que la de su versión original.



Entre los lanzamientos más destacados se encuentran el delineador de larga duración Drawn This Way, disponible en múltiples acabados y colores; la máscara de pestañas Flashes; el rubor en barra Joystick; el bronceador Legally Bronze; el iluminador en gel Money Shot; las sombras Born Star y el labial Heart On, uno de los productos que más comentarios positivos ha generado desde su lanzamiento.
Otro de los elementos que más ha llamado la atención es el diseño de los empaques. Corazones, estrellas y margaritas reemplazan el minimalismo que caracterizó a la marca en el pasado, dando paso a una propuesta visual más audaz, divertida y alineada con una nueva visión del lujo contemporáneo.
El regreso de Marc Jacobs Beauty también coincide con un momento en el que la industria parece alejarse de la estética minimalista que dominó los últimos años para volver a celebrar el color, la creatividad y la individualidad. En ese contexto, la marca apuesta por productos diseñados para jugar, experimentar y expresar personalidad sin reglas preestablecidas.



Más que un simple relanzamiento, esta nueva etapa representa una reinterpretación de la esencia de Marc Jacobs. Una propuesta que mantiene el espíritu innovador de la firma mientras abraza una visión más libre, emocional y contemporánea del maquillaje.