Con una visión moderna, estrategia clara y un liderazgo que equilibra legado familiar e innovación, Rocío Capistrano ha convertido a CAPI Publicidad en una empresa más estratégica, integral y preparada para competir en los desafíos del mercado actual.
En las empresas familiares, hay un momento en que los hijos que crecieron entre reuniones, operaciones y decisiones descubren que pueden, y deben, escribir su propio capítulo. Para Rocío Capistrano, Directora Gerente de Desarrollo de Negocios en CAPI Publicidad, ese momento llegó hace siete años. Un punto de quiebre donde el legado de su padre dejó de ser únicamente una responsabilidad y se transformó en un motor personal para hacer crecer la empresa.
Rocío vio con claridad que CAPI no podía seguir enfocada únicamente al sector inmobiliario, donde había consolidado casi dos décadas de experiencia. Observó tendencias, escuchó al mercado, conversó con clientes y entendió que la empresa tenía todo para competir con los grandes jugadores, siempre que se atreviera a cambiar la forma de operar. Ese fue el inicio de una nueva etapa: más estratégica, más creativa y mucho más ambiciosa.
Liderar una compañía de publicidad exterior en un mercado históricamente masculino también exigió construir un estilo propio. Rocío no imitó ningún modelo: creó uno basado en la empatía, la escucha activa y la firmeza. Hoy, su liderazgo ha logrado que CAPI Publicidad evolucione de ser una operación principalmente técnica a convertirse en un ecosistema de soluciones integrales, capaz de diseñar, producir y ejecutar campañas completas con sello propio.
Legado y la empresa familiar
¿Cómo encuentras el equilibrio entre honrar el legado de tu papá y construir tu propia forma de hacer empresa? ¿Cuál de sus enseñanzas es tu brújula?
Encontrar el equilibrio entre honrar el legado de mi papá y construir mi propia forma de liderar ha sido un proceso muy natural, porque crecí viéndolo como un ejemplo de transparencia, dedicación y trabajo incansable. Él siempre ha sido mi referencia de resiliencia: ante cada adversidad encontraba una salida, y esa forma de enfrentar los retos se convirtió en mi guía para tomar decisiones difíciles dentro del negocio.
Pero también he tenido la suerte de aprender de mi mamá, quien tiene una fortaleza impresionante y una capacidad de adaptación que siempre me inspira. Ambos han influenciado profundamente mi crecimiento profesional.
Honrar su legado no significa seguir sus pasos al pie de la letra, sino tomar esos valores, la transparencia, el esfuerzo genuino, la resiliencia, y aplicarlos a un estilo de liderazgo más moderno, creativo y orientado a la innovación. Esa combinación entre lo que heredé y lo que estoy construyendo es lo que le da identidad a la empresa hoy.

Transformación y diferenciación de CAPI Publicidad
El sector OOH compite por ubicaciones y precios. ¿Qué diferencia a CAPI de la competencia y que no es fácil copiar?
Nos diferencia nuestra capacidad de crear proyectos hechos a medida, no solo ubicaciones. No vendemos espacios, desarrollamos soluciones. Desde la conceptualización hasta la ejecución, trabajamos con un modelo de co creación con el cliente que nos permite diseñar campañas con impacto real en el consumidor.
Además, tenemos algo que no se copia fácilmente: propiedad del proceso completo. Desde la gestión con locatarios, hasta la operación técnica, el soporte, el diseño y la creatividad. Eso nos da agilidad, calidad y consistencia. En un mercado donde muchos ofrecen lo mismo, nosotros ofrecemos lo que nadie más puede replicar igual: una propuesta integral con sello propio.
Liderazgo femenino y cultura interna
Eres una mujer liderando una empresa de 40 personas en una industria históricamente masculina. ¿Qué retos enfrentaste y qué aprendizaje te dejó este camino?
El mayor reto fue demostrar que el liderazgo no tiene género, sino visión y capacidad. Me tocó abrirme camino en espacios donde era la única mujer en la mesa, donde tenía que demostrar dos veces mi preparación.
Pero ese proceso me enseñó algo valiosísimo, que la autenticidad es una fortaleza. No necesitaba encajar en un estilo de liderazgo tradicionalmente masculino; tenía que crear el mío propio. Hoy puedo decir que ese aprendizaje marcó mi crecimiento profesional: liderar desde la firmeza, pero también desde la empatía y la escucha.
¿De qué forma tu estilo de liderazgo ha transformado la forma de trabajar dentro de Capi Publicidad?
He impulsado una cultura donde la colaboración vale más que la jerarquía. Fomento un equipo que piensa, propone y desafía. Antes éramos una empresa muy operativa; hoy somos una empresa más estratégica, más creativa y más horizontal.
El equipo sabe que puede equivocarse, siempre que proponga, mejore y se atreva. Ese cambio de mentalidad ha sido clave para la innovación y para los resultados que hemos logrado.

Visión y futuro del negocio
Si tuvieras que definir el 2026 con una sola palabra para Capi Publicidad, ¿cuál sería y por qué?
Si tuviera que definir el 2026 con una sola palabra, sería consolidación.
Porque este será el año en el que reforzaremos algo que venimos construyendo con mucha intención: la diversificación real de nuestras unidades de negocio.
Consolidación para mí significa fortalecer cada una de estas líneas, integrarlas aún más y seguir elevando la calidad del servicio para que nuestros clientes encuentren en nosotros un único socio confiable para ejecutar campañas completas, creativas y eficientes.
Crecimiento, riesgo y huellas personales
¿Cuál de tus logros marcó un antes y un después para la empresa?
El gran salto fue cuando logramos trabajar de manera constante con centrales de medios y marcas grandes. Ese fue el punto de inflexión donde el mercado empezó a vernos de otra manera.
Propósito y reflexión personal
Si tuvieras que definir tu propósito dentro del negocio en una frase, ¿cuál sería?
Mi propósito es llevar el legado familiar a una versión más moderna, innovadora y con impacto real en el mercado, pero también convertir ese camino en una plataforma para que más mujeres se atrevan a liderar.